Nativo de Europa Mediterránea, el tomillo fue utilizado por sus efectos medicinales por miles de años. En un principio cultivado como especie culinaria, se utilizaba como antiséptico contra trastornos del aparato respiratorio y para problemas digestivos.
Como a muchas otras plantas, la extracción del aceite esencial del tomillo se realiza mediante destilación de las hojas, así como de su parte superior. El componente más importante del aceite esencial del tomillo, llamado timol, poseé propiedades antisépticas. Sin embargo es preciso ser cuidadoso al emplearlo ya que mal aplicado puede llevar a intoxicaciones.
Debido a su características carminativas, el aceite esencial del tomillo es eficaz para tratar trastornos estomacales. El uso más documentado del timol es como agente antibacterial, fungicida y antiviral. En algunos casos es eficaz incluso con bacterias o microorganismos resistentes a otros tratamientos de medicina tradicional.
Al igual que el romero, el aceite esencial del tomillo es útil como tónico nervioso y esta propiedad es aprovechada para combatir el cansancio y la debilidad. El timol actúa también en tracto genital-urinario y en las vías respiratorias.
El aceite esencial de tomillo debe utilizarse con suma precaución. Debe diluirse más que otros aceites esenciales debido a su mayor poder y es aconsejable verificar la sensibilidad antes de iniciar un tratamiento. Si se menifiesta alguna irritación se deberá lavar la zona afectada con abundante agua y jabón neutro.
Principales usos del Aceite Esencial de Tomillo :
Trastornos que se tratan con Aceite Esencial de Tomillo :