La Hipnoterapia es el tratamiento de diversos trastornos del hombre mediante la hipnosis. Es especialmente indicada para patoligías de orden psicosomático, derivadas de trastornos psíquicos como por ejemplo fobias varias, angustia o traumas.
Los pacientes que acuden a profesionales por problemas de salud, poseen en su mayoría producidos problemas de stress y falta de relajación (física y mental) producto de la vida moderna.
Mediante la hipnosis, un estado en el cual la frecuencia de la actividad eléctrica del cerebro baja a niveles muy inferiores al normal, es posible conocer algunas experiencias ocultas en el subconsciente del paciente.
Las emociones a las que está sometido el ser humano influyen en su estado físico. El stress, estar enojados o con ira, y otros factores modifican el equilibrio químico de nuestro cuerpo: se genera más adrenalina lo que lleva a incrementar la presión arterial al ser este un vaso-opresor. También se generan más ácidos que provocan molestias estomacales como la acidez y la gastritis. Además, esto provoca un aumento del colesterol LDL que puede tener graves consecuencias. Por otro lado, cuando estamos felices se producen cambios químicos favorables para el organismo, como las endorfinas.
El estado de relajación que se alcanza durante la hipnosis permite lograr un nivel de concentración muy elevado ya que el la mente se abstrae de las distracciones externas.
Esta práctica debe realizarse con sumo cuidado para no correr riesgo de efectos secundarios.
Gracias a la hipnosis se pueden tratar trastornos como el stress, problemas emocionales y hábitos no deseados. Es eficaz también para tratar trastornos alimentarios, como la anorexia y la bulimia; controlar varios tipos de abusos, como el alcohol y el cigarrillo. Además, sirve como tratamiento para todo tipo de fobias:miedo a volar, claustrofobia, miedo a los animales e inseguridad para diferentes situaciones de la vida cotidiana.
En rigor, la hipnoterapia no intenta reemplazar a la medicina actual; por el contrario, se presenta como un aliado para complementar a la medicina tradicional. Varios estudios en europa y Estados Unidos indican que los beneficios del hipnotismo en pacientes con alta presión arterial son notorios. La autohipnosis, por su parte es también efectiva para combatir la hipertensión arterial por ser de hecho un ejercicio de relajación que ayuda a distender los músculos alilviando dolores comunes causados por la tensión así como una forma de despejar angustias de quien la practia.
Desconociendo estos avances tangibles y comprobables, la hipnosis sigue envualeta en un manto de misterio alimentado por los mitos referentes a la misma. Esto también se ve potenciado por quienes proclaman poderes paranormales y aseguran ser capaces de hipnotizar a las personas gracias a su poder. En rigor el hipnotizador no es una persona especial, sino alguien que guía al hipnotizado en las técnicas de la hipnosis; de esta forma, quien se presta conscientemente a esta práctica eventualmente obtendrá los beneficios de la misma, que mucho distan de ser un fenómeno paranormal.
Acualmente la hipnosis se utiliza para aprender sobre nuestra vida actual como terapia para superar situaciones traumáticas que quizás arrastramos desde muchos años.